Las disposiciones bitónicas o bisonoras de instrumantos tales como el bandoneón, el acordeón diatónico o la concertina Anglo no son neutras o regulares, por lo que tienen varias desventajas. Los problemas no son producto de la bisonoridad sino de una disposición irregular de las notas.
En primer lugar el intervalo musical que hay entre teclas que tienen una misma separación no es regular en todo el teclado.
Por ejemplo, las teclas situadas de forma adyacente a veces tienen un intervalo musical correspondiente a un intervalo de una tercera mayor y en otras partes del teclado tienen una tercera menor, una quinta justa o una segunda mayor.
Por otro lado
el intervalo musical entre la nota producida en una tecla al cerrar y la nota musical producida en la msima tecla al abrir el fuelle es diferente en teclas diferentes
siendo tanto un semitono como un tono entero o más.
Además
las notas que se producen abriendo el fuelle se desplazan una tecla hacia la derecha en relación con las notas que se obtienen cerrando el fuelle en cada cambio de octava.
A causa de esta irregularidades el proceso de familiarización y memorización del teclado es más costoso y el aprendizaje más lento.
La transportación musical a tonalidades distintas es más difícil y las tonalidades no estrechamente relacionadas con las del instrumento son impracticables. Incluso en las distintas tonalidades propias del instrumento una pieza no se puede tocar con la misma ejecución.