Los instrumentos bisonoros tienen varias ventajas frente a los unisonoros que se pueden resumir en los siguientes puntos:
1. Cambios de acordes más fluidos.Una de las ventajas de un instrumento bisonoro es que un cambio de sentido del fuelle a menudo facilita la transición fluida de un acorde a otro, uno de los aspectos más importantes de tocar cualquier tipo de música. La bisonoridad ayuda a minimizar los movimientos de la mano y de los dedos, minimizando así la pérdida de agarre, y consecuentemente de control, sobre el instrumento.
Esto se debe a que muchas veces uno o dos dedos ya se encontrarán posicionados sobre los botones correctos con tan solo cambiar el sentido del fuelle en el cambio de acorde. Puesto que uno o dos dedos están correctamente posicionados los dedos se pueden quedar en contacto con los botones, manteniendo así una leve presión, la suficiente como para mantener un buen control sobre el instrumento.
Con un instrumento unisonoro, a menudo, en los cambios de acorde todos los dedos se levantan de los botones para volver a posicionarse en botones distintos. Al levantarse todos los dedos de los botones la presión que sujeta la mano contra la correo se afloja, con lo que el instrumento puede bailar o resbalar, reduciendo el control sobre él porque no queda ningún dedo en contacto leve con ningún botón para mantener la posición.
Una gran ventaja de la disposición Atzarin es que permite alternativas en la digititación parecidas a las que posibilitan la dos hileras adicionales del acordeón cromático a botones. A menudo los motivos repetidos, es decir, un motivo que tiene distintas notas pero con los mismos intervalos melódicos entre notas puede tener las mismísimas secuencias de tecleo y digitación pero en sentidos opuestos del fuelle.
Un ejemplo es un arpegio de un acorde mayor. Mientras que en el sistema unisonoro de acordeón cromático a botones en tres hileras el arpegio tiene la misma forma en las 8 tonalidades que tienen la tónica en la primera o segunda hilera, los arpegios que comienzan desde la tercera hilera tendrán una forma distinta. En la disposición Atzarin cualquier arpegio de acorde triada mayor puede tener la misma forma en las 12 tonalidades distintas.
Esto es una consecuencia de los efectos de margen que padecen todos las disposiciones isomorfas pequeñas, sean unisonoras o bisonoras. Es decir, en el borde de la botonera un patrón regular y repetido se ve roto por falta de botones. En una disposición unisonora el instrumentista debe buscar la siguiente nota en el otro extremo de la botonera. Una disposición bisonora, en cambio, puede acercar la siguiente nota a la última tocada con tan solo invertir el sentido del fuelle.
En los instrumentos bisonoros los cambios de fuelle están estrechamente relacionadas con la música, mucho más que en los instrumentos unisonoros y los cambios de fuelle se organizan en torno a los motivos, el fraseo y los cambios de acorde, de modo que la técnica de fuelle se asemeja a la técnica de respiración correcta en el canto. En cambio, en un instrumento unisonoro la técnica de fuelle es más bien un tipo de bombeo regular – 2 compases cerrando y 2 abriendo, por ejemplo, haya o no un cambio de acorde. Esto explica en parte, la falta de energía y brio de la música cuando se toca con un insrumento unisonoro.
También explica porqué los iniciados en un instrumento unisonoro tienden a tener una técnica de fuelle bastante descuidada. No tiene tanta importancia el cambio de fuelle, solo hay que seguir bombeando de forma monótona. Con un instrumento bisonoro, en cambio, la necesidad de centrarse en el sentido correcto del fuelle que surge de su estrecha relación con la música, propicia mejor técnica de fuelle desde los comienzos.
En un instrumento bisonoro los cambios de fuelle se organizan en torno a los motivos, el fraseo y los cambios de acorde. En un sistema bisonoro totalmente regular, como Atzarin, los cambios de fuelle se pueden organizar estrictamente en función de los cambios de acorde. Al prestar atención a los cambios de fuelle el estudiante toma conciencia de los cambios de acorde desde el inicio, lo cual ayuda a entender la estrucutra musical de la pieza estudiada. Al darse cuenta de los cambios de acorde y de las progresiones de acordes en la música, el proceso de aprendizaje de la teoría de la música se ve acelerada.